
Conversaciones, comentarios, hasta canciones de cuna dicen que lo único que hacemos las guaguas es comer y dormir. Pues bien, como diría el mítico Profesor Salomon: ¡FARSO, FARSO, FARSO!. Nuestra agenda de actividades es mucho más compleja que eso, y no tiene nada que envidiarle a la de cualquier persona adulta.
Para desmitificar este equivocado paradigma he documentado algunas de mis actividades diarias, las cuales relato a continuación.
SolariumNada mejor que iniciar el día con una sesión de bronceado. Hay que aprovechar el escaso sol de esta época, así que dejando de lado el pudor y mis ropas, me pongo a tomar solcito.
Baño de TinaLuego de una baño de sol nada más relajante y reponedor que un buen baño de tina. Lo importante acá es que el agua no esté ni muy fría ni muy caliente... ahhh... y por favor nada de patos de hule que se aparecen sorpresivamente entre mis piernas.
Visita al DoctorPara mantenerme en excelentes condiciones es necesario un constante control médico, así que periódicamente voy a visitar a mi pediatra para controlar mi peso y desarrollo muscular. Debo dejar en claro que mi rápido desarrollo no se debe al uso de esteroides anabólicos sino a la excelente leche de mi mamá.
Actividades SocialesQuizás ésta es una de las actividades más desgastadoras que debo realizar. Día a día debo conocer y aprender nombres de muchas personas. Como no se si es primera vez que veo a cada persona (aún no veo tan bien como para reconocer a todos quienes me han visitado) he optado por hacerle sonricitas a todos, así se ponen contentos porque dicen que los reconozco.
Al terminar el día
¿Creían que luego de un agitado día de labores bebísticos sólo me restaba comer y dormir?, noooo, yo sigo trabajando. Tengo que revisar comentarios, editar fotografías y videos, redactar artículos para mi Blog y revisar estadísticas de visitas diarias. Luego me dedico a leer noticias tecnológicas y a chatear con amigos coetáneos. Bueno, hasta que llega mi papá y me quita el computador.

Finalmente, luego de un largo y agotador día de actividades, y con las últimas fuerzas que me restan, tomo mi merecida cena. Hay oportunidades que llego tan cansado que me quedo dormido en el mismo comedor.
¿Creen que no es una agenda complicada de llevar a cabo?, intenten hacerlo comiendo y durmiendo cada 2 horas. ¡Nadie puede!
GJ