El Blog de Gonzalito Javier

jueves, agosto 31, 2006

Un dia de animales

Por favor que no se mal entienda el título. No fue un día de locos, sólo fue un día como cualquier otro para un súper bebé como yo; un día rodeado de bestias salvajes, peligros y aventuras.

Como siempre, comienzo el día luego de dormir plácidamente toda la noche... bueno, quizás no tan plácidamente, también tengo que cumplir mi rol de bebé normal para que mis padres no descubran mi identidad secreta, así que cada cierto tiempo lloro, como y hago mis necesidades... bueno, mejor no entrar en detalles.

De forma temprana me di cuenta que este sería un día especial. No es común ver a mis padres levantarse tan temprano un día sábado... y lo que es peor... que me levanten a mí tan temprano!. Pero bueno, este es un relato y no una crítica.

Lo interesante del día comenzó cuando mi papá me llevó a conocer a un pajarito... qué digo pajarito; UN PAJAROTE!... o comúnmente llamado avestruz. No crean que en algún momento sentí miedo ni nada parecido, sólo que una cosa tan enorme no debería llamarse "ave"; quizás "avón", "aveón" o "mansoniqueave" de modo de estar preparado.

Luego fuimos a un lugar llamado "BUIN ZOO", que para quienes no sepan qué es les puedo adelantar que se trata de un ZOO que se encuentra ubicado en Buin. ¿Obvio?, recuerden que mi público objetivo son bebitas entre 1 y 6 meses, así que pueden hacer gala de su soberbia en alguna otra oportunidad.

Llegando fuimos a ver las llamas... ¿creen que inicialmente pensé que era un incendio?, no!. Bueno sí, pero es sólo porque estoy acostumbrado a acudir al llamado de emergencias. Dicho de otra forma fue sólo un breve lapsus producto de la deformación profesional. Llamas, alpacas, guanacos; pobres rumiantes cuadrúpedos lanudos que no tienen la suerte de las ovejas de poder sacarse los chalecos. Ese día hacía un calor poco habitual para un día de agosto.

Luego seguimos viendo los diferentes animales hasta llegar a los monos. Ese momento no hubiera tenido nada de especial sino fuera que de entre los gritos y aullidos de los numerosos primates que se encontraban reunidos sentí un casi imperceptible llamado de auxilio. Sí, ya era mucha maravilla que hubiera pasado tanto rato sin que se requiriera de mi asistencia. Pero ese tranquilo paseo estaba a punto de transformarse en la más apasionante de las aventuras que un bebé puede vivir... bueno, quizás no fue para tanto pero es sólo para aumentar la emoción.

De forma sigilosa me escabullí del cuidado de mis padres y seguí el llamado de auxilio, el cual me guió hasta el "Hermano Oso". Sí, el mismo de la película. No me pregunten qué hacía ahí, no me iba a poner a interrogarlo sobre si iba a hacer la tercera parte de su película o preguntas por el estilo. Mi deber esta por sobre la farándula así que lo dejé hablar.

"Hermano Oso" me dijo que todo el zoológico estaba preocupado porque se había perdido una ovejita de somalia recién nacida. También me dijo que el Tigre y el León estaban afilando sus dientes por si se aparecía en sus jaulas, así que era urgente ubicarla antes que fuera a dar por esos lugares.

No había tiempo que perder. Debía actuar rápido y de forma inteligente, así que haciendo gala de mi elevado nivel de análisis deduje que con el calor que hacía la ovejita seguramente fue a la búsqueda de algún lugar más fresco para estar. Todo conducía que la ovejita estaría en, elemental mi querido lector, "El Acuario".

Recorrí cada uno de los acuarios escudriñando todo rincón y recoveco, sin importar lo riesgoso que eso pudiera ser. Tiburones, mantarrayas, pirañas, nada podía detener tan importante misión. Grande fue mi sorpresa cuando en uno de los acuarios encontré más ni menos que a "Nemo". Sí, "Nemo", el de la película "Buscando a Nemo". Nuevamente me hubiera gustado haber contado con el tiempo suficiente para discutir acerca de las corrientes oceánicas y sobre el canto de las ballenas, pero por una parte él quería pasar desapercibido para que la prensa no interrumpiera sus vacaciones que estaba pasando en Chile, y por otra yo debía continuar con mi urgente misión; la búsqueda de la ovejita perdida.

Descartado el acuario debía encontrar otro lugar que cumpliera con mi principal hipótesis; la ovejita tiene calor y está en busca de un lugar para refrescarse. Luego de recorrer las distintas máquinas de refrescos y tiendas de venta de helados del zoológico (obvio que no con la intensión de buscar la ovejita, sólo que yo necesitaba refrescarme para pensar más claramente) me senté a pensar dónde más podría haber ido la desaparecida ovejita. No se me ocurría nada... mi mente era una laguna sin ideas... una gran laguna... laguna?... LA LAGUNA!, ahí de seguro que la encontraría.

Grande fue mi sorpresa cuando al llegar adivinen con quién me encontré... no, no con la ovejita, frío frío!... ¿se dan por vencidos?, con el "Patito Feo"!, sí, con él mismo, claro que ya con sus buenos años encima y ya convertido en todo un cisne. Le pregunté si por casualidad había visto la ovejita perdida y me respondió negativamente. Al ver mi decepción, y haciendo gala de su gran sabiduría obtenida luego de tantos años de lecturas, me dijo -Gonzalo Javier, cada animal lleva en su interior el legado de su pueblo originario, aún cuando haya nacido miles de kilómetros de su lugar de origen.-. Le dije que recordaba haber escuchado algo similar en la película "El Rey León", pero que no estaba con tiempo como para tertulizar sobre teorías evolutivas, ciclos de la vida y cosas por el estilo. Luego el cisne bonito (patito feo) me dijo -Todo animal en peligro buscará refugio en el lugar que la naturaleza, desde su interior, le indique.-. Le reiteré que no estaba con tiempo para hablar de religión o cosas por el estilo porque estaba buscando a la ovejita perdida!. Finalmente, y al parecer algo ofuscado, me dijo que fuera a buscar la oveja a su corral dado que seguramente ya estaría de vuelta.

Para no contradecirlo fui raudamente en dirección al corral de las ovejas de somalia y grande fue mi impresión cuando encontré a la ovejita descansando a la sombra de un árbol de su corral. Yo sabía que mi acucioso método de investigación no podía más que llevarme a un resultado satisfactorio; encontrar la ovejita perdida.

Satisfecho por mi exitoso desempeño, y bastante más relajado, me puse a reflexionar en las palabras del patito feo. Si no fuera porque se había hecho tarde y ya era hora de volver con mis padres me hubiera gustado volver a conversar con él y decirle que al final de cuentas yo tenía la razón dado que la ovejita efectivamente tenía calor y estaba en búsqueda de un lugar más fresco. Pero bueno, ya tendré una nueva oportunidad de poder conversar con él.

Al final del día debo reconocer que uno queda con un gustito especial luego de haber ayudado a quién lo necesita. No es por subirme el ego o ser autoreferente, pero aveces pienso qué sería de este mundo sin mí. Pero bueno, un requisito para ser super héroe es ser humilde así que mejor dejamos esta historia hasta aquí.

Ahora sólo queda retomar con propiedad mis labores de bebé así que debo esperar a que mis padres se hayan acostado y esten a punto de dormir para ponerme a llorar y reclamar por más alimento.

GJ

domingo, agosto 06, 2006

Mi día del Niño

Desde que nací me preguntaba qué cosa era el día del niño. Por lo que había visto en televisión era muy esperado por todos los niños, y no sólo por ellos; en más de una oportunidad ví que mi papá le decía con un tono de complicidad a mi mamá: "Ya se acerca el día del niño!", y mi mamá lo retaba. Eso era lo más que más me confundía... todo indicada que era un día muy especial, y la noche anterior me costó bastante dormir dado mi elevado nivel de ansiedad.

Pues bien, no me equivoqué, porque sí que fue un día de actividades entretenidas y mucha acción.

Partió muy temprano con una competencia mundial de ski en los Alpes Suizos. Dado que no había ninguna categoría habilitada para mi edad me las arreglé para inscribirme en la categoría profesional, y como era de esperar, gané todas las competencias. Incluso me dí el lujo de batir varios records mundiales de tiempo, lo que dejó marcando ocupado a los Suizos porque creían que sus relojes estaban malos... lo cual creó conmoción nacional.

Luego me fui a Califormia Estados Unidos a ver cómo estaban mis ranchos. Tuve que salir a perseguir algunos indios que habían estado robando mi ganado, y luego ir tras un grupo de vaqueros delincuentes que habían robado la diligencia y secuestrado a la bebita del banquero.

Más tarde tuve que viajar rápidamente a Viña del Mar porque me habían pedido por favor que jugara fútbol por la UC ante Wanders. Lamentablemente sólo logramos un magro empate a 1, a mi juicio debido a que el entrenador no me dejó jugar todo el partido. Pero qué le voy a hacer, si total sólo era sólo un favor que les estaba haciendo.

Finalmente no podía obviar mis obligaciones de súper heroe. El mundo esta sufriendo demasiadas calamidades como para dedicar todo el día a actividades recreativas, así que me puse mi capa y me fui a salvar esas pobres bebitas indefensas que claman para que yo las rescate y las lleve a volar.

Así estaba, en pleno salvamiento de dos bebitas mellizas cuando mi mamá me despertó para cambiarme los pañales... ¡pero cómo se le ocurre despertarme justo cuando me iban a agradecer mi heroica acción!... bueno, en todo caso toda esta acción me había dado hambre así que la despertada no estubo nada de mal. El resto del día hice activiadades normales de bebé (comer, dormir, llorar, comer, dormir, llorar...).

Sólo espero con ansias la noche para poder retomar mi identidad secreta y poder recorrer y salvar al mundo.

GJ